lunes, 7 de septiembre de 2015

LEYES DE SOFTWARE

Los computadores y los programas para éstos son cada vez más necesarios en el  mundo en todos los niveles y áreas.  Pero como oportunidad económica que representan, las personas  y las  empresas han  aprovechado  este aspecto del mercado generando mucho dinero a través del software propietario, es decir,  de los  programas  de computador cuya explotación  (uso, modificación  y  distribución)  es  exclusiva  del titular o  propietario;  Por ello, para evitar la modificación del sistema operativo, se restringe el acceso a la información que permite cambiarlo o adaptarlo.  Esta información con la que opera el software ­ las instrucciones con las cuales funciona se denomina código. 
En contraposición al software propietario ha ido surgiendo el software libre que se puede usar con cualquier fin (académico, investigativo, comercial, gratuito,  público o privado) y se puede estudiar, modificar,  copiar y distribuir (vender, arrendar,  regalar)  libremente,  pero  con  la condición  de que se entregue el código fuente abierto para que los demás puedan modificarlo o mejorarlo.
Software libre no  es  sinónimo de software gratuito,  ya  que el software libre puede ser diseñado  con  fines  de lucro,  así como  se puede cobrar por la capacitación  o  por las  modificaciones  y  adaptaciones  especiales  o  por el mantenimiento. 

  El software dentro de los derechos de autor  
El software puede ser protegido jurídicamente desde la propiedad intelectual,  industrial (patente) o los derechos de autor.  En  México, El Salvador,  República Dominicana, Argentina, Costa Rica, Brasil,  Venezuela, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Bolivia, se protege el software por la vía de los derechos de autor. En Colombia, el legislador prefirió este tipo de protección.  

  • En la Ley 23 de 1982, artículo 2, dice: “Los derechos de autor recaen sobre las  obras  científicas,  literarias  y  artísticas  las  cuales  comprenden todas  las  creaciones  del espíritu  en  el campo científico, literario  y  artístico, cualquiera que sea el modo o forma de expresión y cualquiera que sea su destinación…” 

Para el caso del software, la legislación nacional e internacional lo equipara a las obras literarias: 
  • Ley  170  de 1994 por medio  de la cual se aprueba el Acuerdo por el que se establece la Organización  Mundial de Comercio  (OMC). Artículo  10:  1.  “Los  programas de ordenador,  sean  programas fuente o programas  objeto,  serán  protegidos como obras literarias en virtud del Convenio de Berna (1971).”


  •  Decisión  351  de 1993 (Régimen Común  sobre Derecho  de Autor  y  Derechos  Conexos).  Comunidad Andina. Artículo 23: “Los programas de ordenador se protegen en los mismos términos que las obras literarias… Sin perjuicio de ello, los  autores  o  titulares  de los  programas  de ordenador podrán  autorizar las  modificaciones necesarias para la correcta utilización de los programas.” 


  • Ley 565 de 2000 por medio de la cual se aprueba el Tratado de la OMPI sobre Derechos de Autor, adoptado en Ginebra el 20 de diciembre de 1996.  Artículo  4:  “Los programas de ordenador están protegidos como obras literarias en el marco de lo dispuesto en el artículo 2 del Convenio de Berna.  Dicha protección  se aplica a los programas de ordenador, cualquiera que sea su modo o forma de expresión


 Siendo así, el software asimilado a una obra literaria se somete a los procesos  de registro normal de una obra particular.  La ley estimó que las obras debían  registrarse en  una  oficina  especial para ello, así como  los  contratos  y  las  asociaciones  de autores  (artículo  190  y  siguientes,  Ley  23/82);  Esto  con  la intención de reforzar la parte probatoria en  caso de un eventual litigio, para dar publicidad a los titulares, actos y contratos que transfieran domino, y como garantía de de autenticidad de los títulos de propiedad intelectual. 
En  Colombia,  el registro se hace  en  la Dirección  Nacional de Derechos  de Autor* del Ministerio del Interior. Para el registro se aporta una copia de la obra y se llena el formulario dispuesto para ello.  El servicio es gratuito.  Como el software se compara a la obra literaria también se debe registrar ante la Dirección Nacional de Derechos de Autor. El registro no es constitutivo de los derechos, sino solamente declarativo y no  es obligatorio. 


Aspecto penal de la protección al software 
Las  obras son  protegidas  penalmente mediante la Ley  599  de 2000 (Código Penal), que presenta un  capítulo  único  y exclusivo  a los  delitos  contra los derechos de autor, mediante tres artículos específicos: uno dirigido a sancionar la violación  de los  derechos  morales,  un  segundo  artículo  para castigar la violación de los derechos patrimoniales, y un último que castiga la violación a los mecanismos de protección de los derechos de autor. 
Las sanciones son de dos tipos, pena de prisión y multa. Las penas pueden ir entre las 32 semanas de cárcel hasta ocho años y la multa entre los 26.66 y  1.000 salarios mínimos mensuales vigentes. 
A continuación se cita textualmente la norma para una mayor comprensión de los tipos penales: 
El artículo  270  sanciona a quien  viole derechos  morales  de la siguiente manera: 
1.  Publique,  total o  parcialmente,  sin autorización  previa y  expresa del titular del derecho,  una  obra inédita  de carácter literario, artístico, científico, cinematográfico, audiovisual o fonograma, programa de ordenador o soporte lógico*.
2.  Inscriba en  el registro de autor con  nombre de persona distinta del autor verdadero, o con título cambiado o suprimido, o  con  el texto  alterado, deformado, modificado  o  mutilado, o mencionando falsamente el nombre del editor o  productor de una obra de carácter literario, artístico, científico, audiovisual o  fonograma, programa de ordenador o soporte lógico.
3.  Por cualquier medio  o  procedimiento  compendie,  mutile o  transforme, sin autorización previa o expresa de su titular, una  obra de carácter literario, artístico, científico, audiovisual o  fonograma, programa de ordenador o soporte lógico.
PARÁGRAFO. Si en el soporte material, carátula o presentación  de una  obra de carácter literario, artístico, científico, fonograma,  videograma,  programa de ordenador o  soporte lógico  u  obra cinematográfica se emplea el nombre,  razón social, logotipo o distintivo del titular legítimo del derecho, en los  casos de cambio, supresión,  alteración,  modificación  o mutilación del título o del texto de la obra, las penas anteriores  se aumentarán hasta en la mitad. 
Por su lado, el artículo  271  sanciona a quienes  sin  autorización  previa y  expresa del titular de los  derechos  correspondientes,  vulneren  los  derechos patrimoniales a través de los siguientes hechos: 
1. Por cualquier medio o procedimiento reproduzca una obra de carácter literario, científico, artístico  o  cinematográfico, fonograma,  videograma,  soporte lógico  o  programa de ordenador, o, quien transporte, almacene, conserve, distribuya,  importe, venda, ofrezca, adquiera para la venta o distribución, o suministre a cualquier título dichas reproducciones. 
3. Alquile o, de cualquier otro modo, comercialice fonogramas,  videogramas,  programas  de ordenador o soportes  lógicos  u  obras cinematográficas. 
Por último,  el artículo  272  del Código  Penal sanciona a quienes  violen los  mecanismos de protección de derechos de autor, así: 
1.  Supere  o eluda las medidas  tecnológicas  adoptadas para restringir los usos no autorizados.
2.  Suprima o  altere la información  esencial para la gestión electrónica de derechos,  o importe,  distribuya o  comunique ejemplares con la información suprimida o alterada. 


CIBERGRAFIA
http://revistavirtual.ucn.edu.co/index.php/RevistaUCN/article/viewFile/158/303



                                                                                                                                 

No hay comentarios:

Publicar un comentario